Desde el Colegio de Enfermería de la Región de Murcia damos nuevos pasos hacia la…

La enfermería estrena un Código Ético adaptado a los retos del siglo XXI y dirigido a humanizar los cuidados y respetar la autonomía del paciente
Entrevista a la Dra. María Begoña Sánchez Gómez, presidenta de la Comisión Ética y Deontológica del Colegio de Enfermería de la Región de Murcia
La profesión de enfermera estrena un marco ético renovado. El 18 de diciembre de 2025, la Asamblea del Consejo General de Enfermería aprobó, mediante la Resolución nº 5/2025, el nuevo Código Ético y Deontológico de la Enfermera Española, que sustituye al aprobado en 1989. Tras superar la prueba de proporcionalidad de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el texto está plenamente en vigor desde abril de 2026.
El nuevo Código consta de 108 artículos organizados en 27 áreas temáticas y se estructura en torno a cuatro grandes ejes: la enfermera y las personas, la enfermera y la práctica, la enfermera y la profesión, y la enfermera y la salud global. Su objetivo es garantizar una práctica ética responsable, eficaz, eficiente y efectiva, orientada al cuidado digno de las personas. Para conocer su alcance, hablamos con la Dra. María Begoña Sánchez Gómez, enfermera especialista en Enfermería Geriátrica y presidenta de la Comisión Ética y Deontológica del Colegio Oficial de Enfermería de la Región de Murcia.
- ¿Por qué era necesario actualizar el Código de 1989 y cuáles son sus principales novedades?
Porque en más de tres décadas la profesión, la sociedad y el propio sistema sanitario han cambiado de forma profunda, y el Código apenas se había tocado: solo tuvo una modificación de formato en 1998. No recogía normas que hoy son básicas en nuestro día a día, como la Ley de autonomía del paciente, ni la normativa de protección de datos, ni realidades como la cronicidad, el envejecimiento, la atención telemática o la inteligencia artificial.
Entre las novedades, el propio preámbulo destaca capítulos nuevos sobre relación clínica, cuestiones genéticas, reproducción asistida, atención obstétrica, adolescencia, sexualidad y reproducción, final de la vida, trasplante de órganos, seguridad del paciente, docencia y estudiantado, competencias digitales, cooperación, peritaje y salud global. Además, el texto se ha ordenado por temas, lo que lo hace mucho más fácil de consultar.
- ¿Cómo ha evolucionado el concepto de ética profesional enfermera en estas últimas décadas?
Hemos pasado de una ética centrada sobre todo en el deber de cuidar, con un estilo bastante paternalista, a una ética que pone a la persona y sus derechos en el centro. El nuevo Código parte de valores como el cuidado, la veracidad, la competencia, la autonomía, la solidaridad, la justicia y la compasión, todos ellos fundamentados en la dignidad de la persona y en los derechos humanos. 1
Un buen ejemplo es que el Código pide expresamente establecer una relación deliberativa con la persona, que permita tomar decisiones compartidas y evitar actitudes paternalistas (art. 15), e incorpora la ética del cuidado como forma de proteger las capacidades de cada persona, sobre todo en las situaciones de mayor vulnerabilidad (art. 18).
- ¿Qué papel han tenido los propios profesionales de enfermería en la elaboración del nuevo texto?
Ha sido un proceso muy participativo. Partió del trabajo de la Comisión Deontológica Nacional del Consejo General de Enfermería y en él se implicaron los colegios provinciales, los consejos autonómicos y sus comisiones deontológicas. 1 En el trámite de audiencia pública se recibieron más de 1.300 aportaciones de colegios, sociedades científicas, comités de ética, direcciones de enfermería, colegiados y ciudadanía.
Y es un texto vivo: el propio Código establece que se revisará cada cinco años, de modo que seguirá abierto a la reflexión de la profesión.
- ¿Qué importancia tiene la deontología en el día a día de una enfermera? ¿Hasta qué punto sirve el Código como guía ante dilemas éticos complejos?
La deontología no es algo que se consulta solo en los casos extraordinarios: está presente en cómo informamos, cómo registramos, cómo protegemos la intimidad o cómo trabajamos en equipo. El Código es de obligado cumplimiento para todas las enfermeras que ejercen en España, en cualquier ámbito (art. 3).
Ante un dilema complejo, el Código no da recetas cerradas, pero sí un método. Pide a la enfermera identificar el conflicto, explorar los valores en juego y buscar alternativas de cuidado que salven el mayor número posible de esos valores, con la posibilidad de consultar al Comité de Ética Asistencial cuando sea necesario (art. 19). Esa es, en el fondo, la esencia de la deliberación ética.
- ¿Cuáles son actualmente los conflictos éticos más frecuentes en la práctica asistencial?
En nuestra experiencia, los más habituales tienen que ver con el respeto a la autonomía cuando chocan los deseos del paciente con los de la familia; con la información y el consentimiento; con la confidencialidad; con las decisiones al final de la vida, y con la atención a personas especialmente vulnerables, como menores, personas con discapacidad, con problemas de salud mental o mayores. También pesan mucho los conflictos derivados de la sobrecarga asistencial y de la relación dentro de los equipos.
El Código da respuesta concreta a muchos de ellos. Por ejemplo, recuerda que el rechazo de un tratamiento nunca puede suponer abandono ni menos cuidados (art. 27), que la contención física o farmacológica es siempre el último recurso (art. 9) o que la enfermera debe participar en las decisiones sobre adecuación del esfuerzo terapéutico y oponerse a la obstinación terapéutica (art. 60).
- ¿Cómo aborda el nuevo Código la humanización de los cuidados y el respeto a la autonomía del paciente?
La humanización tiene, por primera vez, un artículo propio: la enfermera fomenta un trato individualizado y respetuoso, desde un modelo holístico centrado en la dignidad y la calidad de vida de la persona (art. 16). Y se apoya en una relación clínica basada en el respeto, la confianza, la autenticidad y la empatía (art. 14).
En cuanto a la autonomía, el Código obliga a respetarla en todas las etapas de la vida (art. 10), a ofrecer información veraz, comprensible y adaptada a cada persona (art. 21) ya entender el consentimiento informado como un proceso de comunicación, no como un mero trámite (art. 23). Además, incorpora la planificación compartida de la atención y el respeto a las voluntades anticipadas (arts. 17 y 57).
- ¿Contempla el nuevo Código cuestiones relacionadas con la digitalización sanitaria o la inteligencia artificial?
Sí, y es una de sus novedades más relevantes. Hay un capítulo específico sobre competencias digitales e inteligencia artificial. En él se regula el uso de dispositivos digitales, con una indicación muy clara: no deben usarse dispositivos personales para atender a pacientes cuando puedan captar o compartir datos, salvo autorización de la organización y consentimiento de la persona (art. 89). También se regula la atención telemática (art. 90) y el uso ético de las redes sociales (art. 92).
Sobre la inteligencia artificial, el Código la reconoce como una herramienta útil para mejorar la atención y personalizar el cuidado, pero exige usarla con conocimiento, bajo estándares de calidad y seguridad, minimizando sesgos y manteniendo en todo momento la supervisión humana (art. 93).
- ¿Puede la tecnología poner en riesgo la relación humana en los cuidados?
Puede, si la dejamos ocupar el lugar que no le corresponde. Una pantalla, un registro o un algoritmo pueden ayudarnos mucho, pero también pueden alejarnos de la persona si acabamos atendiendo datos en lugar de personas.
Por eso es importante leer juntos los artículos del Código: la tecnología se integra, pero la relación clínica sigue basándose en la confianza y la empatía (art. 14), los cuidados deben ser humanizados (art. 16) y la inteligencia artificial siempre bajo supervisión humana (art. 93). Dicho de otra forma: la tecnología puede apoyar el juicio profesional, pero nunca sustituirlo ni sustituir la presencia de la enfermera.
- ¿Cómo se protege la confidencialidad del paciente en un entorno cada vez más digital?
La confidencialidad se mantiene durante todo el proceso asistencial e incluso después del fallecimiento de la persona (art. 28), y el secreto profesional solo puede romperse en los límites que marca la ley (art. 29). Esto se suma a las obligaciones del Reglamento General de Protección de Datos y de la Ley Orgánica 3/2018.
El Código baja además a lo práctico: cada enfermera es responsable de sus claves, debe renovarlas, cerrar sus sesiones y solo puede acceder a una historia clínica si existe relación asistencial o investigadora autorizada, o una causa prevista en la ley (art. 31). La información que se comparte por medios electrónicos debe estar protegida con sistemas de cifrado y autenticación adecuados (art. 89).
- ¿Qué funciones desempeña realmente una Comisión Deontológica dentro de un Colegio? ¿Cómo trabajan los colegios para garantizar la ética profesional?
El Código la define como una entidad independiente, que actúa como órgano de apoyo para el estudio y el asesoramiento a la Junta de Gobierno en todo lo relacionado con la ética y la deontología profesional (art. 2). Su objetivo es promover una práctica ética y responsable a través de la sensibilización y la formación continua.
En la práctica, eso significa atender las consultas de las colegiadas y colegiados ante situaciones complejas, organizar formación, difundir el Código y, cuando se nos solicite, estudiar e informar casos concretos. Los colegios, por su parte, tienen la tarea de velar por el cumplimiento y la difusión del Código (art. 1). Me gusta insistir en que la Comisión es, ante todo, un recurso de apoyo para las enfermeras: el propio Código recomienda acudir al Colegio en caso de dudas, por ejemplo, sobre la objeción de conciencia (art. 66).
- ¿Qué ocurre cuando se detecta una posible vulnerabilidad del Código?
El incumplimiento del Código se considera una falta disciplinaria tipificada en los Estatutos Generales del Consejo General de Enfermería, y las sanciones se gradúan según su gravedad, desde la amonestación hasta la inhabilitación profesional (art. 4).
En ese proceso, la Comisión Ética y Deontológica es la encargada de instruir y de asesorar a la Junta de Gobierno desde la perspectiva ética y deontológica que recoge el Código (art. 2). La enfermera, como colegiada, tiene el deber de colaborar con la organización colegial y de comparar ante los requerimientos motivados y notificados (art. 95), y quienes formamos parte de la Comisión estamos obligados a guardar secreto sobre la información y la documentación de las colegiadas y colegiados (art. 97).
Quiero subrayar que el objetivo no es solo sancionar: se trata de proteger a las personas atendidas, corregir conductas y preservar la confianza de la sociedad en la enfermería.
- ¿Cómo se fomenta entre los profesionales el conocimiento y el cumplimiento del Código?
Con formación, difusión y cercanía. Los colegios organizan cursos, jornadas y sesiones, y difunden el texto, que está disponible de forma gratuita en la web del Consejo General. Pero el Código también implica a las propias enfermeras en el conocimiento y cumplimiento: pide incluir la ética, la bioética y la deontología en los planos de estudio (art. 81), transmitir sus valores al estudiantado (art. 82) y mantenerse en formación continua (art. 78).
- ¿Cómo refuerza este Código el papel de la enfermera dentro de los equipos multidisciplinares y en la toma de decisiones compartidas?
Lo refuerza de forma clara. Reconoce que la enfermera es responsable de sus decisiones, y omisiones (art. 70), le pide promover acciones un entorno de trabajo colaborativo e interprofesional en el que se reconozca la aportación de cada miembro del equipo (art. 83) y una comunicación abierta y respetuosa (art. 84).
Además, la situación se sitúa expresamente en la deliberación de las decisiones clínicas al final de la vida (art. 60) y en la planificación compartida de la atención (art. 17). La enfermera aporta algo muy valioso a esas decisiones: el conocimiento cercano de la persona, de su contexto y de sus valores.
- Respecto al medio ambiente, ¿por qué incluye ahora el Código el compromiso con la sostenibilidad y cómo afecta a nuestra práctica?
Porque la salud de las personas no puede separarse de la salud del planeta, y porque la actividad sanitaria también tiene un impacto ambiental. El Código dedica un apartado a medio ambiente, desarrollo sostenible y optimización de recursos dentro del capítulo de salud global.
En él se pide a la enfermera promover prácticas respetuosas con el medio ambiente, informar sobre las consecuencias ambientales de los contaminantes, impulsar el uso racional de los recursos, participar en programas de educación ambiental y respetar los protocolos de gestión de residuos y productos peligrosos (art. 100). En el día a día, esto se traduce en gestos concretos: un uso responsable del material, una correcta segregación de residuos y la incorporación de la salud ambiental a la educación para la salud.
- ¿Qué retos éticos afrontará la enfermería en los próximos años?
Veo varios grandes retos: atender la cronicidad y el envejecimiento con recursos limitados y sin perder la equidad; integrar la inteligencia artificial y la atención telemática de forma segura y sin deshumanizar el cuidado; proteger la intimidad en un entorno cada vez más digital; responder a la diversidad cultural, sexual y de género, y asumir nuestra responsabilidad en la sostenibilidad ambiental.
También tenemos el reto de cuidarnos a nosotras mismas: el Código incluye la defensa de unas condiciones laborales justas y del bienestar profesional (art. 108). El nuevo Código nos da una brújula sólida, pero solo será útil si lo conocemos, lo aplicamos y lo seguimos revisando entre todas.
- Para poder profundizar y conocer mejor el nuevo Código os invitamos a participar en la jornada «Nuevo Código Ético y Deontológico de la Enfermera Española: implicaciones para la práctica profesional», que celebraremos el 4 de noviembre, de 16:30 a 20:30 horas, en el Salón de Actos Ágora de CaixaBank, en Gran Vía (Murcia), con posibilidad de seguimiento por streaming. La Dra. Sánchez Gómez presentará y moderará la primera mesa, dedicada a la presentación del nuevo Código. Una ocasión para compartir conocimientos y llevar la reflexión ética a nuestra práctica diaria. ¡Os animamos a inscribiros!
Consulta el programa e inscríbete en la jornada:
https://enfermeriademurcia.org/jornada-congreso/jornada-nuevo-codigo-etico-y-deontologico-de-la-enfermera-espanola-implicaciones-para-la-practica-profesional/
